El año pasado había muchas esperanzas puestas en la franquicia. Después de muchos años irregulares se consiguió crear un producto continuista pero que invitaba a soñar en el futuro, con un sistema de combate más pulido y con la intención de mejorar. Sin embargo, como veréis en este análisis de WWE 2K20 esa fe se ha perdido por completo con una de las peores entregas de la historia de la saga.

Nuestro análisis de WWE 2K20, una entrega que no está a la altura

WWE 2K20 es inferior a WWE 2K19 en casi todos los frentes, de manera incomprensible, e incluso resulta peor a nivel visual y técnico. El juego ya se ha hecho famoso por los problemas con los bugs y este tipo de defectos, que verdaderamente lastran mucho la experiencia e impiden que podamos disfrutar el título en su plenitud.

Pero el problema más grave del juego es que estos problemas visuales y de bugs no son lo peor, sino que el producto denota una desgana tremenda. Un videojuego hecho por encargo en el que no se ha cuidado a los fans, su principal objetivo, y que ha terminado propiciando un resultado final tremendamente mejorable y muy decepcionante.

El poco cuidado hacia el fan

Lo que más duele de WWE 2K20 es esa sensación de dejadez, con un roster que no se encuentra verdaderamente actualizado, nombres de títulos incorrectos, entradas de luchadores en las que faltan movimientos que sí hacen en los shows de verdad, problemas a la hora de mostrar cómo portan algunas estrellas sus cinturones de campeón... no hay un mimo y un cuidado en ningún aspecto del juego.

Y es una pena porque lo mínimo que podemos exigir a esta saga es que sea lo más fiel posible a los espectáculos reales, a los que no consigue acercarse y que hubiese sido fácilmente arreglado si se tomaran la molestia de ver unas semanas de espectáculos de la WWE en televisión. Ni para eso parecen haber mostrado interés durante el desarrollo del juego.

WWE 2K10 análisis

La apuesta por las mujeres y su evolución, el único punto fuerte

La WWE ha evolucionado en los últimos años con un tema que tenían muy pendiente: la presencia de la división de mujeres en sus espectáculos. Afortunadamente las cosas han cambiado e incluso este año el evento principal de Wrestlemania (el evento más importante del año) fue protagonizado por primera vez por tres mujeres en una triple amenaza: Ronda Rousey, Charlotte Flair y Becky Lynch, que resultó ganadora.

Esto también es protagonista en el modo Showcase del título, ese que siempre trae alguna historia interesante basada en algún momento importante de la historia de la compañía. En esta ocasión reviviremos lo ocurrido con las Four Horsewoman.

WWE 2K20 reseña

Un modo Universo tan irreal como siempre

El Modo Universo sigue estando presente en WWE 2K20 y sigue siendo tan irreal como siempre, con rivalidades e historias que surgen de manera poco creíble y que cualquier fan y seguidor de la compañía no comprenderá. Además, los bugs son demasiado habituales en la modalidad y pronto verás a luchadores invisibles interviniendo en las peleas o crasheos que hacen que pierdas semanas de progreso.

Por lo demás, el modo carrera sigue siendo prácticamente igual (y con los mismos pocos alicientes) junto a un modo multijugador que tampoco incita demasiado a su consumo y menos por los problemas de conexión que se dan demasiado habitualmente. Como veis, poco es lo que se libra en esta ocasión.

Opinión WWE 2K20

Solo para los muy fans que necesiten su ración anual

Con todo esto nos encontramos con un WWE 2K20 inferior a la entrega del año pasado que sólo recomendamos a los muy fans de los juegos que quieran tener actualizado el roster. Aunque para ello debéis tener en cuenta que personajes como The Fiend deben adquirirse en DLCs adicionales que cuestan 15 € (más los 69,99 del juego base). Una política a la que ya estamos acostumbrados y que sigue siendo terrible.

El sistema de combate heredado de la entrega del pasado año funciona, y al final puedes encontrar tu lugar si sigues tirando de bloc de notas para inventar tus historias y así sortear los bugs, pero eso no impide que WWE 2K20 se sienta como una entrega muy poco cuidada, realizada con mucha dejadez y con la incomprensible sensación de ser un videojuego peor que la entrega del pasado año.