Pro Evolution Soccer 14 Análisis

Konami tiene un gran problema con PES, y yo sigo sin saber dónde está exactamente el problema, porque puede verse por todas partes. Es como si una buena orquesta de músicos tocara mal una canción que se sabe de memoria. ¿Quizá es el director? ¿Quizá es que no hay dinero para comprar mejores instrumentos? A saber, pero la sinfonía sigue estando ahí, brillando por momentos, aburriendo en otros.

Pro Evolution Soccer 14 no quiere ser un FIFA

Está claro que EA lleva ventaja con FIFA, que para empezar ha podido dar el salto a la nueva generación, pero también es cierto que PES 2014 es el mejor PES desde… ¿2009? ¿2006? Es complicado establecer una comparación directa, pero al menos el juego de este año se siente como un Pro, en sus movimientos, su pesadez (no es un correcalles como el FIFA), el movimiento del balón, etcétera.

La jugabilidad ha cambiado

Creo que no he sido de los únicos que han renegado de la saga por culpa del PES 2008, y sobre todo del PES 2010. Aquello fue un desastre, un constante ejemplo de que Konami no se ha adaptado bien a la generación que estamos dejando atrás y de que hacía falta un cambio de inminente, que se tradujo en un cambio de director.

Parece que la cosa ahora está dando sus frutos, con una jugabilidad inconformista pero autoconsciente. Convertir un PES en un FIFA habría sido peor aún que seguir siendo tan mediocre como años pasados, y eso que hay alguna concesión todos los años al arcade; pero con solo una hora jugando, PES 2014 demuestra que tiene una identidad propia. Otra cosa es que eso guste a quienes llevan años adaptados a FIFA, que en cuanto a gráficos, movimiento y muchas otras cosas va realmente por delante.

Lo mismo de siempre, solo que no

Este efecto de "PES que es nuevo pero que sabe a lo de siempre" resulta difícil de exponer. Digamos sencillamente que no es fácil abrir pasillos por los laterales, que los jugadores son más lentos pero consistentes, que los arranques en carrera tienen un timing muy concreto, que el balón hace engaños raros, pero a los que es fácil adaptarse y que su motor gráfico...bueno, es un buen salto hacia adelante.Buenos gráficos

Nada espectacular, en realidad, todo esto que menciono. Es algo que ha estado siempre ahí, pero que se ha ido adaptando, retocando, corrigiendo para que nada sobresaliera en un mal sentido, como sí ocurría antes, donde los jugadores podían ser excesivamente lentos. PES necesita caricaturizar las cualidades de sus jugadores, pero nunca en exceso. El equilibrio que demuestra la entrega de este año es la clave, de ahí que la novedad sea que lo de siempre se ha vuelto a equilibrar.

Los gráficos no lo son todo

El FOX Engine hace su trabajo, aunque quizá no tanto como Konami (y Kojima) han demostrado en otros apartados. No, los jugadores no son tan realistas como en FIFA, pero no estamos aquí por el realismo. Las colisiones físicas al menos han mejorado, quizá porque los jugadores son más contundentes. He tenido incluso momentos de cierta sorpresa, de sorprenderme con la naturalidad de ciertos movimientos, choques o jugadores. No es algo que no tenga la competencia, y se agradece.

Jugabilidad mejorada

Es complicado apreciar todos estos detalles salvo en situaciones tan concretas, pero se deben en su mayoría a que, por fin, el balón y el jugador van cada uno por su lado gracias a la nueva programación.

Lo mejor del fútbol es el fútbol

Si algo se puede destacar del PES 2014 es su sencillez, cómo han limado asperezas y contenido la esencia de su fútbol. Insisto, se juega diferente a FIFA, ni mejor ni peor. Y han mantenido cosas que funcionaban aún sin brillar mucho, como el esquema de control introducido para regates y jugadas de calidad que ya metieron en PES 2013.

Puede que tenga los mismos modos de siempre, a excepción de una nueva copa asiática y retoques en el modo leyenda; y que no se invente genialidades online como FIFA, pero entretiene, por fin, en su estilo, sin adornos ni florituras, puliendo quirúrgicamente las asperezas y haciendo que el conjunto no sea una majadería sin sentido.

Siguen siendo el PES de siempre que tanto nos gusta

Cuando se mete a cosas complicadas, claro, mete la pata. Por ejemplo, con las combinaciones. Es interesante eso de poder centrar un equipo en torno a lo que hace su mejor jugador – es posible hacer un Barça messidependiente, pero también paliar la ausencia de un jugador que se lesiona –, pero es un sistema arcaico que al final no se usa.

Un PES que se siente como un PES       

Ahora que FIFA ha apostado más fuerte por la interacción social y la infraestructura online, sería gracioso que PES se llevara de nuevo a los jugadores obsesionados con el paso perfecto y los disparos desde la esquina del área, pero no va a ser así. Konami debe añadir más cosas a su saga de fútbol, porque limar asperezas es importante, pero tanto como añadir contenido que funcione. Al menos, el juego vuelve a un ritmo y su estilo.

El rey sigue ausente.