Hace poco más de dos años que Wii U sorprendía con una de las nuevas IP de Nintendo, algo que en los últimos tiempos ha sido algo difícil de ver. Por aquél entonces, el juego se vendió como uno de los títulos que utilizaba la pantalla auxiliar del GamePad como algo imprescindible y, hoy, nos llega su secuela en una consola con una sola pantalla.

Splatoon 2 para Nintendo Switch es un salto hacia el futuro, pero también un paso a medias que recupera algunos de los errores que hicieron que el original empezase a trompicones. ¿Merece la pena? Es algo que podrás descubrir si sigues leyendo nuestro análisis de Splatoon 2.

análisis de Splatoon 2

Empezamos el análisis de Splatoon 2

Lo primero que les debe quedar claro a los que vengan del original de Wii U es que se sentirán como en casa. En muchos sentidos, esta secuela es una ampliación en todas las direcciones del título original, con más y mejores armas, un competitivo que rescata muchos modos y un modo historia con el mismo número de sectores y pantallas, con más coleccionables, esta vez. Pero decir que el juego solo es más sería quedarse corto en el análisis de Splatoon 2.

Splatoon 2 también cambia si lo miramos con lupa. A nivel gráfico, logra alcanzar una resolución de 1080p en el modo TV con texturas de alta resolución en sitios como Cromópolis, mientras utiliza el escalado dinámico en otros modos como el online para mantener siempre las 60 imágenes por segundo. También hay cambios en las combinaciones de armas, en la variedad dentro de las mismas y en los nuevos mapas que llegan en esta secuela, con lo que el juego tiene ganada la condición de secuela, sin discusiones, aunque no todo es bueno en el análisis de Splatoon 2.

análisis de Splatoon 2

Splatoon 2 arrastra algunos problemas de su antecesor

Estar desarrollado por Nintendo es casi un seguro en cuanto a la calidad y es algo que se refleja tanto en Splatoon 2 como en la gran mayoría de juegos desarrollados por la compañía nipona. Desde su lanzamiento, Nintendo Switch tiene un juego prácticamente carente de bugs y otros errores, un juego mecánica y visualmente impecable que por desgracia está manchado por decisiones cuestionables por parte del equipo que lo ha creado.

Porque aunque Splatoon 2 da mucha importancia a su modo online, no nos deja cambiar nuestro equipo (armas y ropa) a mitad de una partida o entre una y la siguiente, obligándonos a salir del matchmaking para reconfigurar nuestra estrategia. Es algo impuesto por Nintendo, al querer dar importancia a la rotación de escenarios y a que los jugadores fijen su estrategia antes de entrar a jugar, pero nosotros creemos que es mucho más agradable tener la posibilidad de cambiar de equipo entre partidas.

análisis de Splatoon 2

Splatoon 2 es un juego que empieza mejor que su antecesor

A estas decisiones cuestionables del online hay que sumarles la imposibilidad de crear escuadrones entre tus amigos, algo que hace que al entrar en un mismo combate online se pueda dar el caso en el que nuestro compañero se encuentre en el equipo rival. Es algo que se repite en el modo competitivo y que vemos como algo totalmente incomprensible, más cuando en 2017 este tipo de cosas no se ven en ningún otro juego con peso competitivo.

Por suerte, Splatoon 2 sigue ofreciendo una experiencia de alta calidad ya sea en su modo amistoso, en el competitivo, en la campaña o en esa novedad llamada Salmon Run, un modo horda que nos obliga a resistir y recolectar objetos en tres oleadas de enemigos que irán aumentando su dificultad a medida que nosotros subamos de rango. Solo echamos de menos que este añadido tenga más mapas y opciones, aunque por suerte Splatoon 2 volverá a contar con el soporte prolongado y recibirá contenido periódicamente durante un año entero. En resumen, nuestro protagonista es otro imprescindible de Switch que esperamos que solucione sus impedimentos puntuables, que aun así no le quitan la certeza de estar ante una experiencia de indudable calidad.