Se trata de una de las remasterizaciones más esperadas de los últimos tiempos. Una gran obra que volver a disfrutar de la mejor manera posible para sus fans incondicionales y también la mejor manera de descubrirlo por aquellos que todavía no lo han probado. Dark Souls Remastered está aquí y nosotros ya hemos podido profundizar en sus cambios.

Nuestro análisis de Dark Souls Remastered

Comenzaremos este análisis de Dark Souls Remastered desde el punto importante: los cambios introducidos respecto a la versión original. El juego corre estable a 60 fps y resulta una auténtica gozada, sobre todo si tenemos en cuenta los altibajos de frames a los que nos tuvimos que enfrentar en la aventura original.

Por otro lado, las texturas han sido mejoradas y algunos elementos de usabilidad también han sido retocados, como el que nos permite consumir varias almas a la vez desde el menú en lugar de ir uno por uno. Sin embargo, no resulta demasiado espectacular y más allá de esto, el trabajo de remasterización incluso puede quedarse algo corto.

Análisis de Dark Souls Remastered

Una remasterización que no es perfecta

Alguna decisión de iluminación, algunos escenarios concretos, la sensación al mover la cámara con el personaje detenido... no funcionan del todo bien en Dark Souls Remastered. Al final llegamos a una conclusión: esta remasterización es la mejor manera de jugar al juego hasta el momento, sí, pero no por ello resulta perfecto.

Afortunadamente a nosotros no nos han molestado estos cambios menos acertados y hemos podido disfrutar de la experiencia sin ningún problema, disfrutando sobre todo de esa tasa de frames maravillosa que hace que moverse por el escenario o rodar sea una auténtica gozada que antes no habíamos podido disfrutar del todo.

Análisis de Dark Souls Remastered

Una obra que hay que descubrir

​​​​​​​Dark Souls Remastered es un videojuego que debes jugar si no has podido disfrutar de la obra original hasta el momento. Dark Souls es un título muy especial, que no solo aporta un reto muy complicado y difícil (de lo que hablaremos más adelante) sino que resulta una auténtica clase magistral de narrativa de videojuegos y de diseño de niveles.

La profunda historia no se nos narra de manera directa, sino que se aprovechan los escenarios, la interpretación del propio jugador y las descripciones de armas y armaduras para ir contando su historia. En este sentido, resulta maravilloso tratar de perderse y descubrir lo que realmente ocurre en este extraño mundo.

Análisis de Dark Souls Remastered

Un juego complicado por el que han pasado los años

Pero hay que tener algo muy en cuenta: los años han pasado por Dark Souls y se nota en este Dark Souls Remastered. Su diseño de niveles sigue siendo increíble, con sus locas interconexiones, al igual que el sistema de combate y algunos de los jefes. Pero el tiempo ha pasado por el juego.

Si recientemente habéis podido disfrutar de Bloodborne o Dark Souls 3, os daréis cuenta de la evolución que From Software ha sufrido a lo largo de los años. Dark Souls Remastered, en muchas ocasiones, es un videojuego terriblemente complicado y, sobre todo, excesivamente injusto.

Análisis de Dark Souls Remastered

No es para todos los jugadores

Y esto hay que tenerlo muy en cuenta, ya que las zonas extremadamente difíciles se sucederán, al igual que las batallas con los bosses cuya mejor característica resulta ser su injusto desarrollo. No es que el juego sea muy exigente, que sí podemos tacharlo en futuras iteraciones de la saga o la compañía, sino que resulta injusto.

Si eres capaz de pasar esto por alto, si nunca has jugado a Dark Souls o si eres un fan del título original, Dark Souls Remastered es la mejor manera que existe para disfrutar de este juego. Si quieres poner a prueba tu paciencia, este es tu juego del año.