Los amantes del terror tenían el ojo muy puesto en este título, que desde su estilo artístico y pretensiones contaba con muy buenas intenciones. Agony ya ha llegado y lo que nos hemos encontrado es algo totalmente distinto en otros terrenos como los de la jugabilidad. En nuestro análisis de Agony te contamos lo que nos ha parecido.

Nuestro análisis de Agony

Agony no quiere ser amable, como su propio nombre quizás nos pueda indicar. Nos tocará vivir nuestra aventura en un mundo oscuro (muy oscuro) y repleto de extrañas criaturas que no nos harán las cosas fáciles. Por encima de todas ellas habrá una que nos irá guiando hacia lo desconocido, pues tenemos una misión que cumplir.

Desde un principio nos damos cuenta de que Agony va a pedir de nosotros algunas cosas: echar un vistazo por los escenarios, recoger objetos y ponerlos en su lugar correspondiente, evitar a algunos demonios y tener charlas poco alentadoras con algunos personajes que nos encontramos.

Análisis de Agony

Y poco más, en realidad

Uno de los problemas llega cuando nos damos cuenta de que eso es la totalidad del juego. Agony no sabe plantear muchos más retos y nos sorprenderemos a nosotros mismos yendo de un lado para otro buscando objetos que poner en otro lugar mientras corremos y tratamos de evitar a los demonios.

El estilo artístico está bien conseguido y pone en tensión, pero todo resulta demasiado parecido a lo anterior. La sensación de repetición y de poca variedad se adueñará de nosotros al poco tiempo de iniciar Agony, lo que arrastrará para mal a lo largo de toda la experiencia.

Análisis de Agony

Una linterna real os vendrá bien

Todo ello mientras recorremos unos escenarios tremendamente oscuros, demasiado para nuestro gusto, que incluso hará que tengas que subir el brillo de tu monitor o televisión para tratar de discernir algo. Es algo que resulta tremendamente incómodo.

Más que provocar miedo provoca incomodidad, generando una situación poco agradable a la hora de querer jugar. Si sumamos que no tiene variedad, que no resulta interesante y que además se ve poco, podemos entender que Agony sí que se convierte en una agonía real.

Análisis de Agony

Poco miedo, poco de todo

Tampoco es que llegue a producir verdadero terror. Sí que habrá momentos de tensión y algún susto nos llevaremos, pero pocos. La sensación de agotamiento por lo mal desarrollado que está el sistema jugable nos hará olvidarnos de la atmósfera en muy poco tiempo.

Por desgracia, Agony hace honor a su nombre, pero para mal. No lo recomendamos a ningún jugador ni tampoco a ningún amante de los juegos de terror, ya que hay inifinidad de propuestas mucho más completas y que se hacen menos agonizantes.