Hemos tardado una semana en tener listo nuestro análisis de The Division, pero ha merecido la pena esperar para poder contaros con tranquilidad y en profundidad qué es lo que pensamos del nuevo juego de Ubisoft. En resumen, como pasa con Destiny, es un buen juego lleno de cosas regulares o malas.

Ahora bien, las comparaciones con Destiny bien podrían acabar ahí, pues The Division al final no toma prestados tantos términos de Bungie. Massive ha sabido darle su propia identidad al Nueva York de mundo abierto y lleno de misiones que se abre ante nosotros tras la breve introducción en Brooklyn.

the division

The Division es un juego con fallos...

Visitar esa zona que pensábamos que se iba para el DLC es la primera sorpresa que se guarda The Division, que en menos de dos horas nos pone en dirección a nuestro futuro como agente de la división: tenemos que ayudar a todo el mundo, explorar Nueva York en profundidad y hacer que nuestra base de operaciones brille.

Nueva York es un lugar de ensueño en este juego, y eso a pesar de la epidemia que lo ha asolado y del frío que debe hacer con toda esa nieve en las calles y, de vez en cuando, acompañada por una niebla que limita nuestra vista a unos pocos palmos si la noche es especialmente fría.

Su planteamiento, eso sí, sonará a cualquiera que haya jugado un videojuego de Ubisoft en los últimos años: muévete libremente, estate atento de los indicadores que te dicen qué misiones y de qué tipo hay a tu alrededor y pasa horas disparando y completando dichos objetivos.

¿Poco original? Quizá, para eso está toda la capa social de fondo con jugadores que se unen a ti si lo pides, o tú a ellos si lo buscas, un montón de diferentes piezas de equipo y de armas, modificadores para todo ello, habilidades activas y pasivas... En fin, lo que un buen RPG debe tener, pero llevado a un shooter en tercera persona.

the division

...pero es fácil perdonárselos ya que...

Como shooter, The Division tiene muchos disparos y acción. Como RPG, un montón de maneras de conseguir experiencia y mejorar a tu personaje, así que en dichos sentidos es bastante completo.

La acción no es moco de pavo. Aunque muchos estemos algo cansados de las coberturas y su ritmo de disparos, movimiento y aguantar oculto, la verdad es que The Division no lo hace nada mal y sabe construir emoción en los encuentros más complejos.

Moverse entre coberturas y escalar superficies, incluso cuando desactivas la opción visial que te indica el botón y la superficia sobre la que te puedes poner, es intuitivo y responde como uno espera. Rara vez hemos sentido que el juego nos ha fallado al cambiar de cobertura

the division

...aunque la inteligencia artificial sea de risa...

En lo que al RPG, tiene tanta profundidad como cabría esperar: las armas van por colores, cambian sus daños cuanto más raras son o nivel exigen, tienen diseños más o menos interesantes – aunque no tanto como Destiny, ni de lejos – y hay un porrón de tipos de armadura: rodilleras, guantes, cascos, etc.

Por supuesto, también hay habilidades, que se dividen en tres tipos y que van a determinar mucho la manera en la que juegas, pues solo puedes tener tres activas a la vez. Las pasivas y los perks secundarios van por otro lado, al igual que consumibles que mejoran tus estadísticas un rato, pero también son muy importantes y hay que tenerlas en cuenta.

De ninguna de las maneras, The Division es un juego que se sienta incompleto: cuando tienes tanto que hacer para completar tu base de operaciones y conseguir los mejores objetos, es imposible sentir que el juego falla en la cantidad. Otra cosa es la calidad, por supuesto.

No es como si The Division tuviera la mejor historia, y esta es tan innecesaria que no vamos ni a dedicarle demasiado tiempo. Tú eres un soldado y te mandan hacer cosas de aquí para allá para hacer que Nueva York sea un lugar mejor, eso cuando directamente tú no pasas y haces misiones secundarias sin más.

the division

...los mejores objetos tarden en conseguirse...

No es perfecto de ninguna de las maneras, por supuesto. The Division, como todo juego de Tom Clancy, se toma demasiado en serio a sí mismo, y esto perjudica a los tipos de enemigos que nos encontramos o al muchísimo daño que aguantan. Digan lo que digan, pegar 7 escopetazos a alguien y que no muera no es normal.

Detalles como regalar agua a gente muy necesitada también son absurdos, pero para nosotros, que la diferencia entre un transeunte y un enemigo a matar sea simplemente que unos tienen un indicador rojo en la cabeza no es suficiente para justificar las carnicerías que organizamos en las calles.

Hay una extraña desconexión entre lo que hacemos y lo que realmente ocurre dentro de The Division, hasta el punto de que es difícil no pensar que tu personaje no es un matón que se dedica a matar selectivamente por la Gran Manzana en un momento de necesidad para todos.

the division

... y sea fácil olvidrse con la historia...

Por fortuna, The Division brilla con mucha fuerza en todo lo que tiene que ver con la cooperación con otros jugadores, ya sean amigos o desonocidos que hemos contactado por matchmaking. Es fácil pasarse el juego con más gente que no se conoce y que las situaciones se generan de forma más o menos natural, al contrario que en Destiny.

Esto es especialmente útil en una Dark Zone, donde hay que colaborar o traicionar a los demás para conseguir equipo más interesante. Aunque hay mucho todavía por implementar y al Dark Zone en sí parece un poquito inacabada, es fácil entretenrse y pasar horas liándola ahí dentro.

La Dark Zona también sirve como PvP, como podéis haber asumido, y aunque no funcione del mismo modo que otros modos competitivos, pues no hay bandera que capturar ni equipos en un sentido tradicional, la cautela, la estrategia y el equipo cuentan mucho para vencer y pasarlo bien.

the division

... se puede disfrutar con su fabuloso mundo abierto...

Como todo buen juego de Ubisoft, hay algunos bugs que son difíciles de pasar por alto en The Division. Hoy mismo hemos hablado de uno que implica trucar un escudo y usarlo con un arma que no debería poder usarse con él, pero hay problemas gráficos, de rendimiento y demás.

No es que vayan a arruinarnos la experiencia, pero huelga decir que están ahí.

El otro gran problema, para ir cerrando, es lo que todos esperábamos: aún falta mucho contendo, no solo porque tiene que irse agregando con futuras actualizaciones, sino porque una vez acabado el juego, se supone que deberíamos seguir pudiendo hacer cosas, y por ahora, eso es muy relativo.

the division

...y eso sin contar lo que está por venir, gratis y de pago

Al final, The Division no es un mal juego, pero como esperábamos, tiene problemas propios de un shooter que intenta ser MMO y RPG. Su acción funciona, el contenido no escasea salvo para mantener la atención una vez terminada la historia y los objetos y armas sirven a tutiplén para engancharnos.

El multijugador también aporta más capas de diversión a ese conjunto, pero esto no sirve de nada si las partidas no pueden prolongarse mucho más y si la Dark Zone no está del todo acabada. A medida que pasen las semanas y los meses, podremos ver si este conjunto de buenos elementos dan sus frutos.

¿Mientras tanto? The Division es divertido y tiene mucho que ofrecer al estilo de otros juegos de Ubisoft. Su aspecto cooperativo le aporta también mucho, pero aún le queda un largo camino para recorrer y encontrar su destino concreto. Ese chiste teníamos que hacerlo sí o sí, ¡lo sentimos!