Análisis de Animal Crossing Happy Home Designer

Animal Crossing Happy Home Designer es un spinoff bastante bien pensado de la saga que lleva hasta el extremo y convierte en protagonista uno de los aspectos que más gustan de la saga: poder decorar casas con cosas monas y hacer hogares temáticos sin miedo a que tus amigos te juzguen muy severamente.

Eso sí, esta vez no decoras tu propia casita, sino la de los muchos animales que habitan en el pueblo y que tienen unos gustos muy particulares que no siempre casarán con el tuyo. Ahí está el reto, claro, de trabajar como un decorador de interiores para la inmobiliaria del siempre particular Tom Nook.

Animal Crossing Happy Home Designer

Animal Crossing Happy Home Designer es diferente

En Animal Crossing Happy Home Designer, todo tu trabajo se limita a diseñar entornos y hacer que los clientes estén felices con lo que creas para ellos. Hay unos 300 animales, cada uno con sus ideas para un hogar – a veces se repiten, sí –, y a medida que juegas, vas desbloqueando más mandanga para decorar aún más sitios.

El catálogo de objetos será tu mejor amigo durante las horas y horas que juegues, no solo porque es abundante sino porque las combinaciones resultantes dependen enteramente de ti y de cómo interpretes los gustos de cada cliente. Siempre tendrás un tema de base y unos objetos que usarás obligatoriamente, pero el resto depende de ti.

Comprenderíamos que tener semajante catálogo y hacer que crezca con tanta facilidad decepcionara a los más fanáticos de la saga, que disfrutan mucho desbloqueando contenido tras esforzarse. Es uno de los problemas de Animal Crossing Happy Home Designer: las satisfacciones son mucho más inmediatas, y aunque eso agrade, terminan por saber a poco a largo plazo.

Animal Crossing Happy Home Designer

Diseñar como un profesional

Por lo menos, todo el proceso de la decoración en Animal Crossing Happy Home Designer es entretenido de narices. Coger un objeto del catálogo, arrastrarlo, copiarlo si es necesario, girarlo y probar dónde puede quedar mejor es una absoluta delicia. Es algo que uno espera de un juego centrado fundamentalmente en eso mismo, claro, pero que en New Leaf no era ni por asomo tan simple.

Esto no significa que vayas a hacerte cada cliente en cinco minutos. Oh, no, más bien cinco horas si te pones a probar y recolocar y plantear una nueva organización y darle una vuelta a qué objetos exactamente combinan mejor con el gusto del personaje y probar colores y estampados nuevos, y, y, y…

Puedes tirarte todo el tiempo que te apetezca para hacer una casa en Animal Crossing Happy Home Designer, pero el resultado suele ser satisfactorio tanto si empleas quince minutos como una hora, y si obedeces el patrón del gusto del cliente, lo más normal es que este quede muy satisfecho. Y a medida que eres más popular como decorador, tendrás más encargos y más completos.

En cuanto te quieres dar cuenta, Canela te está pidiendo diseñar edificios públicos, como una escuela, un supermercado o un pequeño hospital, pasando así de hacer casitas acogedoras a tener que plantear estancias útiles o con ciertas características. Preguntarte si una salita de espera debe tener tele o no es algo que harás.

Animal Crossing Happy Home Designer

Y más cositas por hacer

Puede parecer que Animal Crossing Happy Home Designer es un juego muy limitado por solo obligarte realmente a hacer un acción, pero en cierto modo estos límites funcionan como potenciadores de la imaginación. Si la habitación es pequeña, te rebanarás la sesera para meter todo lo que quieres.

Y la variedad está por encima del hecho de diseñar: se pueden diseñar varios tipos de casa según gustos, se pueden asignar roles a los clientes para que atiendan los negocios o edificios públicos que tú has decorado previamente y hasta puedes jugar a dios organizando un poco las vidas de los pobres animalicos.

Que en el fondo no hay tantas cosas por hacer y que Animal Crossing Happy Home Designer se vuelve plano más rápido que sus antecesores también es cierto, pero eso no le quita mérito a los hechos que os comentamos. Diseñar, en sí mismo, es un divertimento fantástico y puede ocuparte muchos ratos muertos en el metro o en El Trono.

Animal Crossing Happy Home Designer

Tarjetas de amiibo

No hemos podido probar el juego con las cacareadas Tarjetas Amiibo que vendrán con Animal Crossing Happy Home Designer en su versión física y que se podrán comprar por sobre, pero el juego se esfuerza bastante en tenerlas en cuenta en varios momentos y en explicarte para qué sirven.

Fundamentalmente, es una manera de conseguir nuevos vecinos y clientes para el juego y de compartir las casas y los diseños que has hecho con otras personas, ya que estas tarjetas almacenan datos como si fueran Amiibo de verdad.

No hace falta dejarse dinero en ellas si no se quiere y no tenerlas no estropea en absoluto la experiencia de juego, así que mejor no obsesionarse con que existen y vivir en paz con uno mismo y con el dinero en el bolsillo. Si te pican mucho, tampoco te va a matar comprar un sobre o dos, vaya, pero lo dicho: son algo accesorio.

Animal Crossing Happy Home Designer

Un spin-off muy majete

No nos cabe la menor duda de que los fans disfrutarán con Animal Crossing Happy Home Designer, incluso si no es lo que se espera de esta saga. Y si en un primer momento parece escaso, eso es porque no se está jugando lo suficiente, pues crece bastante a medida que inviertes.

Es cierto que no tiene tanta duración como New Leaf y que muchos terminarán volviendo a este por su purismo, pero como spin-off, Nintendo ha conseguido un producto muy majete, que mantiene todo el encanto de los personajes y que demuestra que hay mucho trabajo detrás de la decoración, que es un trabajo que se menosprecia bastante.