Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa llegan en un momento incómodo, como hicieran Pokémon X e Y: los niños, su principal público, ya no juegan tanto a la consola. Y sus fans de toda la vida son cada vez más mayores y tienen menos tiempo. ¿Cómo compatibilizar y volver a atraer a ambas audiencias? Pues mirando al mundo del móvil, por supuesto.

Sin embargo, quizá podríamos decir que estos remakes de los primeros juegos de Pokémon lanzados en Game Boy Advance están más pensados para esos niños que lo jugaron en 2004, que ahora tienen 10 años más a sus espaldas y que, probablemente, tengan estudios o trabajos que les exigen bastante tiempo.

Omega y Zafiro Alfa

Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa son un cambio a mejor

Por mucho que se diga que Pokémon es una saga estática en la que lo único que cambia es la cantidad de Pokémon, lo cierto es que cada pequeño cambio de este monumental ente compuesto de criaturas, cosas que se dan por hecho y multitud de entregas puede suponer una gran diferencia barbaridad.

Y pese a que Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa es un remake y estos cambios están algo más limitados, Game Freak ha conseguido integrarlos de tal modo que parezcan juegos muy diferentes. La forma más sencilla de conseguir esto, claro, es añadiendo cosas a la historia. No vamos a entrar a fondo en esta cuestión, pero por momentos es irreconocible.

Las claves son las mismas, eso sí: un enfrentamiento entre el equipo de turno, Magma o Aqua, y el entrenador que encarnamos y con el cual exploramos el mundo mientras capturamos y entrenamos Pokémon con el objetivo último de alzarnos como Campeón de la Liga Pokémon.

Desde el arranque hasta el final y después de este, Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa introduce cambios por todas partes: personajes con más relevancia, la presencia de otras criaturas que tienen funciones especiales, enemigos con más discurso y presencia, etc. El caso es que la historia tiene mucha más presencia en el juego y su ritmo se ha mejorado.

Omega y Zafiro Alfa

La herencia recibida

Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa heredan muchos de los cambios transversales introducidos por Pokémon X e Y, empezando por su acabado gráfico en 3D que permite un movimiento más libre por el mundo y unos combates más espectaculares; y terminando por los atajos en el entrenamiento de criaturas.

El Súperentrenamiento sigue jugando un papel importante en el juego y facilita mucho la mejora de las criaturas, así como también lo conservan los minijuegos y los pokochos que animan y hacen más fieles a los Pokémon, lo que luego en combate se traduce en mayor efectividad y resistencia.

La gestión de los Pokémon, pues, es mucho mejor y es más sencillo en Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa, y parte de la culpa la tiene el Repartir Experiencia implantado en Pokémon X e Y, pero también que el ritmo del juego es más ligero que en los originales.

Y tranquilos, las megaevoluciones se desbloquean relativamente pronto en el juego y los nuevos Pokémon que pueden hacer uso de megapiedras son magníficos.

Omega y Zafiro Alfa

El Dex-Nav es la clave

Y sin embargo, lo más importante es el Dex-Nav, un nuevo aparato incluido en Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa por primera vez en la saga que facilita la captura de Pokémon raros y que permite buscar Pokémon que ya tenemos para encontrar el mejor especímen disponible.

Esto es, no solo se puede encontrar más fácilmente al Ralts de la ruta 102 sino que podemos hacerlo, una vez atrapado el primero, con la habilidad que queremos, con un mejor baremo de estadísticas y hasta con movimientos huevo desbloqueados. Todo gracias al Dex-Nav.

De ahí que pensemos que Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa está tanto pensado para los niños que juegan más a títulos móviles y que no tienen la paciencia de antaño para estar horas buscan y entrenando Pokémon, pero también para esos adultos que conocen la saga al dedillo y van a lo que van: a por las bestias pardas de Hoenn.

Sí, Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa quizá está más pensado en los expertacos que se pasan horas trabajando a la criatura perfecta, pero las mecánicas del Dex-Nav son tan propias del mundo de los juegos para smartphones que definitivamente también se dirijen a ese público más joven con déficit de atención.

Omega y Zafiro Alfa

Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa es un must-have navideño

Y poco más.

Como remake, no tiene sentido insistir ni en lo que todo el mundo conoce ni en lo que se ha incluido en el late game, porque eso merece la pena descubrirlo. Solo diremos que no es precisamente poco y que viajar al espacio con Rayquaza, como se veía en uno de sus trailers, es genial.

La inclusión del Dex-Nav es algo extraordinario que catapulta una vez más la fórmula de la saga y que la hace avanzar a toda velocidad como nunca pasó en Pokémon Perla y Diamante y Pokémon Blanco y Negro, y aunque Pokémon X e Y son más largos y difíciles – los entrenadores no son tan duros–, la experiencia sigue siendo auténtica.

Quizá tras sus inmediatos antecesores, que son la mejor entrega desde Pokémon Oro y Plata, Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa saben un poco a segundo plato más que a principal, pero no pasa tampoco nada: sigue siendo una delicatessen para los mejores paladares y no se nos ocurre un mejor juego para matar las Navidades.