No ha pasado ni un año desde el anuncio de Pokémon Sol y Luna y el mundo ya se ha vuelto loco alrededor de esta séptima generación de Pokémon en numerosas ocasiones y por mil motivos diferentes. No es para menos, esta pareja de entregas nuevas de la saga principal vienen con muchas novedades que hacen que sean los títulos más atractivos desde hace dos décadas.

Lo más llamativo de Pokémon Sol y Luna es todo lo que entra por la vista, por supuesto. El apartado visual de esta séptima generación ha dado un gran salto que acompaña perfectamente a la nueva ambientación tropical de la región de Alola, y al apartado gráfico más pulido, detallado y estilizado, le acompaña una trama que apetece seguir, por fin.

Pokémon Sol y Luna

Pokémon Sol y Luna, un nuevo comienzo en Alola

El/la protagonista de Pokémon Sol y Luna, es decir, tú, acaba de mudarse desde Kanto a Alola, y de la región de los 151 Pokémon originales, unos cuantos años después de los eventos de Giovanni, el Team Rocket y Rojo conquistando la Liga Pokémon tras derrotar a los Dragonite de Lance, pasamos a una nueva región con más de 100 nuevas especies, y en la que especies ya conocidas tienen unas nuevas formas, las ya conocidas y 'memeificadas' formas de Alola.

Y además de contar con sus propias tradiciones, sus propios espíritus protectores y Pokémon legendarios, la región de Alola llama la atención porque allí todo se vive de una forma muy diferente. En Pokémon Sol y Luna, los Pokémon son más que herramientas de combate, y desde el primer momento la ternura nos invade cuando no escogemos el primer Pokémon entre Rowlet, Litten y Popplio de una Pokéball, sino que se trata de una aceptación mutua, una relación de respeto.

La relación entre entrenadores y Pokémon se acentúa a lo largo de una trama que, cómo no, gira alrededor de los Pokémon legendarios de Alola, representaciones del Sol y la Luna (dependiendo del juego, claro, Solgaleo o Lunala), además de varios personajes más donde también se verá ese respeto por las criaturas que utilizamos para combatir, pero que también hay que cuidar.

Pokémon Sol y Luna

El sistema de combate, una fórmula mejorada

Y sí, todo en Pokémon se resuelve a base de combates, tanto contra Pokémon salvajes como contra otros entrenadores, en una experiencia que, si bien es tan guiada y lineal como las anteriores, esta vez es quizá más impredecible debido a la eliminación de los gimnasios Pokémon en pos de las pruebas contra los capitanes y Kahunas de las islas de Alola.

Estas pruebas son, en el fondo, combates Pokémon, pero tienen normas diferentes y en su mayoría el enfrentamiento final se da contra un Pokémon dominante, una criatura más grande y con las estadísticas infladas que puede llegar a ponernos las cosas muy difíciles si no vamos bien preparados. Claro que al final, el propio desarrollo de la trama hasta que llegamos a la primera Liga Pokémon, no deja de ser similar a lo que llevamos casi veinte años jugando.

Y con respecto a ese sistema de combate que se ha ido puliendo poco a poco con el paso de los años, esta vez no hay ningún cambio drástico. Los Movimientos Z de Pokémon Sol y Luna son ataques puntuales de mayor potencia que no desequilibran tanto como lo hicieron las Megaevoluciones en su introducción en la anterior generación, y al no haber un tipo nuevo como fue el Tipo Hada, todo sigue más o menos en orden, sin grandes cambios.

Por supuesto, la variedad en los combates y la mayor dificultad y técnica (Pokémon es, en el fondo, un JRPG súper denso con millares de posibilidades) esta vez viene dada por las nuevas criaturas y los cambios en las ya conocidas. Las nuevas combinaciones de tipos hacen que todo sea un poquito más impredecible. Toca volver a aprender de nuevo.

Pokémon Sol y Luna

La exploración y las Pokémonturas

Otro gran punto a favor de Pokémon Sol y Luna es haber eliminado las MO. Las Máquinas Ocultas dificultaban la formación de un equipo porque siempre había que tener algún 'Pokémon herramienta' en el equipo cargado de ataques que no se podían eliminar fácilmente y que no tenían mucha utilidad en combate, pero ahora la exploración con Surf, Fuerza, Golpe Roca, Vuelo y demás se ha cambiado por las Pokémonturas.

Al final, la idea de las Pokémonturas parece haberse quedado un poco desaprovechada porque en Pokémon Sol y Luna no hay tantas cuevas y mazmorras ni tantos puzles, así que en contadas ocasiones utilizaremos al Machamp que mueve bloques de roca gigantes o al Mudsdale que nos permite caminar por terreno abrupto. Pero sí, cambiar la bicicleta por un Tauros, Vuelo por un Charizard que nos recoge y nos lleva a voluntad o Surf por un Lapras o un Sharpedo, mola muchísimo.

Y tras la Liga Pokémon...

Por todo fan de la saga es sabido que lo importante comienza tras pasarnos todos los gimnasios y la Liga Pokémon. El entrenamiento de verdad, la creación del equipo perfecto, completar la Pokédex, la búsqueda de Pokémon legendarios y únicos, las misiones adicionales,... Y hay que decir que Pokémon Sol y Luna tiene un gran post-game, que además da sentido al hecho de entrenar repitiendo una y otra vez la Liga Pokémon.

Por supuesto, está la nueva versión de la Torre Batalla, el Árbol Batalla en el que nos encontraremos con estrellas de otros títulos como Cintia o Rojo y Azul, pero repetir la Liga Pokémon nos da la oportunidad de defender el título de campeón. Esta vez eres el primer campeón de la Liga Pokémon de Alola, y cada vez que vuelvas a sentarte en tu trono, tendrás un nuevo aspirante que te retará. Grandes detalles.

Hay un buen post-game, y eso que Pokémon Sol y Luna tiene un número moderado de legendarios, pero hay que reconocer que toda la búsqueda de Pokémon legendarios de Rubí Omega y Zafiro Alfa era un auténtico placer que aquí se queda a medias, aunque podemos explorar el mundo al máximo para recoger los 100 fragmentos de Zygarde.

Pokémon Sol y Luna

Pokémon Sol y Luna y sus opciones online

Y aunque pueda parecer que se queda relegado a intercambios, combates o algo para simples minijuegos, el online de Pokémon Sol y Luna engancha como pocos, y todo sirve en pos de esa creación del equipo perfecto y la modificación de IVs y EVs, al poder jugar a minijuegos con gente de todo el mundo para conseguir una nueva moneda que, en la Festiplaza, podemos invertir en objetos y cuidados para ese 'metajuego' de Pokémon Sol y Luna.

No faltan a la cita, por supuesto, los intercambios con amigos, a petición a través de la GTS (Global Trade System) o los Intercambios Prodigiosos, donde envías cualquier Pokémon a alguien desconocido y te corresponde con cualquier criatura que haya escogido. Cualquier cosa puede pasar.

Pokémon Sol y Luna

Análisis de Pokémon Sol y Luna, conclusiones

Pokémon Sol y Luna pueden no ser tan sorprendentes o revolucionarios en cuanto a su núcleo de juego como lo fueron Oro/Plata o X/Y (es decir, las entregas que incluyeron nuevos tipos y mecánicas), pero sin duda alguna son las entregas que mejor entienden la idea de aventura de la generación original, la sensación de no saber qué va a ocurrir, o qué clase de criaturas te vas a encontrar en esta nueva zona, de Pokémon Rojo/Azul.

El gran salto gráfico, la calidad de los modelados y las animaciones, y todo ello acompañando a una ambientación única, a un concepto buenrollero y naturalista, y sumando el placer auditivo de una banda sonora impresionante, hacen que aunque Pokémon Sol y Luna no sean las entregas más revolucionarias a nivel de juego, sí que sean las mejores a nivel de experiencia.