Análisis de Project Zero Maiden of Black Water

    Project Zero Maiden of Black Water llega sin traducir y algo descuidado, pero no es un mal juego de terror per se.

    Hay algo fascinante en torno al terror japonés que hace que Project Zero Maiden of Black Water sea un juego mejor de lo que nos hubiéramos imaginado inicialmente por sus toscas animaciones, sus gráficos cutrillos, sus protagonistas medio estúpidas – no es su culpa, es de Koei Tecmo – y su baja dificultad.

    Empezamos por los puntos malos porque, pese a ellos, Project Zero Maiden of Black Water es un juego desconcertante que engancha bastante y que mantiene la notable, que no sobresaliente, calidad de la saga a pesar de que sea un juego ruinoso para Nintendo, hasta el punto de que en España no se han molestado ni en traducirlo.

    Project Zero Maiden of Black Water

    Project Zero Maiden of Black Water incomoda

    Project Zero Maiden of Black Water gira entorno al monte Hikami y rescata un tópico del terror japonés, el del Onryo, un fantasma que vuelve a nuestro mundo en busca de venganza. Las tres protagonistas del juego, cada una con sus objetivos, irán explorando los perturbadores bosques mientras sobreviven a los ataques de los fantasmas.

    Las protagonistas no son nada del otro mundo y sus trasfondos son tienen menos chicha que los seres que las quieren dar caza, algo a lo que no ayuda el horrible doblaje del juego o que muchas escenas supuestamente tensas estén arruinadas por su incapacidad para transmitir el terror que están viviendo.

    Por fortuna, la presentación de las escenas y de los niveles es fantástica y la atmósfera perturbadora hacen el resto. Los fantasmas también son geniales, en parte por lo que comentábamos de lo especial que nos resulta en Occidente el terror japonés, y en parte por la tensión jugable.

    Project Zero Maiden of Black Water

    Los fantasmas son los auténticos protagonistas

    Si hay algo bueno en Project Zero Maiden of Black Water, eso son sus enemigos. Todo lo sosas y pochas que son sus tres protagonistas queda a un lado cuando hay que combatir los rostros desencajados y sufridos de sus enemigos usando el GamePad de Wii U a modo de cámara de fotografía.

    Esto es algo típico dentro de la saga Project Zero, usar una cámara para enfocar a los enemigos y concentrar toda nuestra atención en el miedo que estos pueden transmitir y en las dificultades que podemos pasar para vencerlos, algo que ayuda aún más a crear angustia y tensión mientras se juega. Vamos, un elemento fundamental para que el juego dé miedo de verdad y no sea un subproducto.

    El uso del GamePad es más que apropiado a pesar de lo estúpidos que pareceremos jugando, y como la mecánica de asustarte tú solito mientras intentas capturar un espectro funciona bien, no vamos a ponernos estupendos con los fallos que pueda haber en ocasiones.

    Project Zero Maiden of Black Water

    Angustia para rato

    La historia de Project Zero Maiden of Black Water avanza con bastante lucidad y, sin ser nada del otro mundo, al menos nunca se hace pesada para lo larga que es, algo atípico de este tipo de juegos y del género en general. Lo mejor es cómo los pequeños elementos que te incomodan a lo largo del juego van haciéndose aún más y más angustiosos cuanto más avanzas.

    El agua es un elemento fundamental en la historia y la progresión jugable, y meterse en ella es algo obligado a pesar de que es malo para nuestras protagonsitas. A más agua, ya sea de lluvia o de caerte en un charco o meterte en una zona inundada significa luchar contra más demonios.

    No es que Project Zero Maiden of Black Water sea difícil, que no lo es en absoluto dada la gran abundancia de objetos – un pecado en general dentro de los survival horror –, pero hasta que se le coge el truco a la cámara, se pueden pasar malos ratos. Y si no eres un jugador muy hábil, pues lo pasarás aún peor. Esto no es malo, claro: si juegas a un título de terror, buscas precisamente esto.

    Project Zero Maiden of Black Water

    Imperfecto, pero con algo intrigante que gusta

    Así pues, todo se reduce a cuánto valoráis vuestro dinero y si estáis dispuesto a gastarlo en un juego que no es mediocre, pero tampoco es una locura; que hace bien unas cuantas cosas, pero falla también en otras realmente básicas; y que no da realmente miedo, pero angustia bastante y tiene momentos muy desconcertantes.

    Project Zero Maiden of Black Water es de esos juegos que uno aprecia a posteriori, porque en el momento llaman más la atención los detalles tontos que sacan de la ambientación, que por otro lado suele ser bastante buena. Oh, y sí, los trajes complementarios de Zelda y Samus Zero son un añadido estúpido y, en el caso del último, bastante degradante.

    7

    Pros y contras

    • Desconcertante de narices, con una atmósfera cuidada pese a los malos gráficos.
    • Se usa el mando con bastante cabeza gracias a la mecánica de la cámara
    • Dura bastante, pero no se hace largo
    • Viene sin traducir y las voces son un poco malas
    • Demasiado fácil con tanto objeto, un pecado mortal en los juegos de terror
    • Las protagonistas no tienen carácter ni personalidad alguna

    Project Zero: Maiden of Black Water

    Verkijgbaar vanaf 30 october 2015

    Más sobre este juego

    © 2005 - 2020 XGN B.V. Todos los derechos reservados.