Watch Dogs Análisis

    Watch Dogs es uno de los juegos más esperados de finales de una generación y principios de otra. Ubisoft ha arrastrado al público de una fecha a otra y de un estado del juego a otro sin mermar la expectación, pero el resultado final ya es palpable, y si bien Watch Dogs no es tanto como nos prometió de primeras, ni se acerca a los veteranos del sandbox con quien se quiere comparar, está lejos de ser una mala experiencia.

    Bienvenidos a Chicago. Watch Dogs utiliza varias armas de doble filo que le vienen tan bien como ambientación y motivación para el jugador como mal para Ubisoft a la hora de desarrollar algo que funcione sin mácula. La ciudad de Chicago es una de esas armas, es la bella localización en la que nos pasaremos muchas horas, entre 20 y las que el jugador quiera echar para disfrutar de todo el contenido, y es una ciudad fabulosa para pasear, pero no tanto para movernos.

    Watch Dogs Hack

    Watch Dogs y su 'de A a B'

    Watch Dogs sigue las normas del sandbox más genérico posible aunque le añade determinados extras marca de la casa Ubisoft. En ocasiones, al ir de A a B para seguir con la misión se te puede interponer hackear una torre de control del ctOS, el sistema operativo que une y controla todo en la ciudad que se podría asemejar a escalar una atalaya o liberar una zona en Assassin's Creed. Tras hackear la torre, podemos hackear todo lo que haya en la zona con libertad.

    Y una vez hecho eso, el juego ya nos ofrece directamente lo de siempre, que vayamos del punto A al punto B, conduciendo para ir más rápido, para ver una secuencia, de ahí ir a C, resistir un tiroteo y cerrar el capítulo con una persecución en coche.

    No nos ofrece nada nuevo, y nos obliga a pasar más tiempo en vehículo de forma artificial, con una ciudad no tan bien conectada a nivel de carreteras y situando los puntos de misiones en zonas más rebuscadas para forzar la exploración de otras vías.

    Además, para obligarnos a pasar tanto tiempo dentro de un vehículo, las mecánicas de conducción podrían haber sido mucho mejores, ya que mientras que a pie tenemos una infinidad de posibilidades desde el sigilo tradicional al sigilo mediante el hackeo de cámaras y elementos accionables pasando por la acción más directa, en coche sólo podemos hackear semáforos, bolardos o puentes para deshacernos de los rivales, sin siquiera permitirnos disparar, dando lugar a algunas situaciones un tanto frustrantes.

    Pero lo interesante está en lo que pasa entre medias de ese A y B.

    Watch Dogs Lighs Out

    Hackear sí es tu arma

    La gran revolución de Watch Dogs viene desde el smartphone del protagonista, Aiden Pearce, y nos deja ver una nueva forma de sigilo que si bien está por pulir, tiene mucho que decir a la hora de desarrollar un buen ritmo de juego que nos permite movernos mucho sin mover al protagonista.

    Saltar de cámara en cámara, crear una buena estrategia en base a lo que vemos, atraer a un guardia a una grúa que se mueve "sola" y hacer explotar un panel eléctrico a sus pies para eliminarlo terminan por ser los momentos que más deseamos ver de Watch Dogs, cobrando más importancia aún cuando no tenemos la solución de liarnos a tiros cuando algo sale mal, en momentos en los que tenemos que guiar a un personaje indefenso entre los enemigos a través de las cámaras, y lo mejor es que todo eso lo podemos hacer con tan sólo un botón. Un versátil botón.



    Watch Dogs

    Más allá de eso, depende sobre todo de la propia implicación del jugador si lo que vemos en Watch Dogs nos impacta o no. A través del móvil podemos desvalijar las cuentas de los viandantes que nos encontramos, peatones de los que se nos dan ciertos datos como nombre, edad, remuneración anual o algo de interés, como que descarga porno, que juega a ténis, que tiene mascota o familia numerosa.

    Y sólo pulsando un botón podemos arruinar sus vidas digitales, si, pero sólo si nos implicamos lo suficiente como para creer que a ese NPC le importará, ya que el juego no castiga por ello de ninguna forma. Castiga por matar o salvar, por ser un justiciero o un vengador, pero sólo lo hace con un plus de notoriedad que entorpece el progreso al tener que estar escapando de la policía con más frecuencia. Escapando en coche, claro, que no es muy divertido.

    Watch Dogs Personajes

    Una historia de venganza

    Puede que sea porque ya hemos visto mucho y la trama de Watch Dogs ya no consigue sorprendernos con sus múltiples intentos de giro de guión. Traiciones, revelaciones, personajes misteriosos...

    Tiene todo lo necesario para enganchar a mucha gente que sólo busque un hilo conductor lineal, pero no a quienes de verdad venían buscando una trama más cruda que va más allá de una venganza, no han sido todo lo atrevidos que podrían haber sido con la crítica social más allá de evidenciar el hecho de que todos vamos con un móvil en la mano cada vez más cargado de datos personales...

    Y entre personajes que no terminan de involucrarse en la trama o que lo hacen de repente y sin mucha explicación, terminamos por cogerle un poco de tirria al entorno de Aiden y dedicándonos más a disfrutar de todas las misiones secundarias y pequeños grandes extras que ofrece Watch Dogs.

    Porque otra cosa no, pero Watch Dogs puede tener una vida larguísima si nos centramos en conseguir todo lo posible del mapa, desde las localizaciones importantes de Chicago a los numerosos contratos de diversa índole (aunque muchos se resumen en conducir y disparar), sin olvidar un modo de juego online divertido que insta a dejar todo lo que podamos estar haciendo para detener a un jugador invasor.

    O bien podemos dedicarnos a aumentar nuestra notoriedad (y experiencia) invadiendo a otros jugadores, y es en ese momento donde de verdad Watch Dogs hace funcionar sus mecánicas de conducción, acción, hackeo, parkour y sigilo como todo en uno bien necesario, que durante la trama sólo conseguimos ver de forma muy dispersa.

    Watch Dogs Chicago

    Ubisoft nos ha dado un gran sandbox, que al igual que el primer Assassin's Creed, aún tiene mucho que mejorar aunque no hay duda de que funciona.

    Watch Dogs sólo necesita el gancho de unos buenos personajes y un hilo conductor que haga que merezca la pena dar todos esos paseos sin ton ni son, ya que donde otros han sabido destacar sólo a base de diálogos y carisma, Aiden Pearce se queda con la imagen de mensajero genérico que representa la propia imagen del juego, y al igual que el mismo Watch Dogs, no es necesariamente malo aunque sepa tanto a genérico.

    7.5

    Pros y contras

    • Chicago, impresionante
    • La banda sonora
    • El sigilo
    • Las mecánicas de hackeo
    • La historia y sus personajes, sin gancho
    • La conducción
    • No nos hace querer explorar
    • Repetitivo

    Watch Dogs

    Verkijgbaar vanaf 27 may 2014

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