Cómo ser un dragón en Dark Souls 3, paso a paso

    Convertirse en un dragón en Dark Souls 3 es algo fabuloso que os invitamos a intentar, así que os explicamos cómo conseguirlo.

    Llegar a ser un dragón en Dark Souls 3 es un camino largo y arduo, y literamente hace falta encontrar el camino antes siquiera de empezar a andar por él. En serio, no nos los estamos inventando. Sea como fuere, esta breve guía debería ayudaros a conseguir todo lo necesario para alcanzar semejante meta.

    Ser un dragón en Dark Souls 3 no es nada fácil

    Lo primero que hay que saber es que el cuerpo de dragón en Dark Souls 3 es ligeramente distinto a como lo era en anteriores juegos. Si recordáis bien, en Dark Souls, una vez ibas aumentando de rango en el pacto del dragón, tu cuerpo mutaba y ibas adquiriendo una nueva apariencia que no podías quitárte hasta empezar el Nuevo Juego +.

    El uso del dragón en Dark Souls 3 es más comprensivo y no nos exige un sacrificio tan extremo, pues es posible convertirse en uno y dejar de serlo muriendo. La transformación se activa mediante dos objetos distintos, uno que nos da la cabeza y otro que nos da el cuerpo, y esta guía gira en torno a cómo se obtienen.

    Recordad que los comentarios están ahí por si tenéis cualquier duda sobre el asunto, y también que hemos hecho otras muchas guías para ayudaros con Dark Souls 3: sobre las mejores armas y las mejoras armaduras, sobre los mejores hechizos, milagros y piromancias, sobre los jefes más difíciles...

    En fin, vamos al ajo. Son solo cuatro pasitos y un quinto que esperamos que os sirva para aclarar las dudas sobre cómo se juega a ser un dragón en Dark Souls 3, que no es nada fácil.

    Consigue el gesto Camino del Dragón

    Lo primero y más importante para ser un dragón en Dark Souls 3 es conseguir un gesto. Por irónico que parezca, el gesto 'Camino del Dragón' es fundamental en toda esta aventurita que vamos a contaros. La localización en sí es un pequeño quebradero de cabeza, pues se consigue tras vencer a Oceiros, El Rey Consumido.

    Este jefe se encuentra en una zona opcional del Castillo de Lothric, al cual podéis acceder desde la hoguera de la Bailarina del Valle de Irithyll si subís las escaléras y vais hacia la izquierda. La zona previa es un poco coñazo porque hay veneno y varios enemigos molestos, pero tras ella os toparéis con el enemigo.

    Vencer a Oceiros no debería costaros demasiado, pero el truco está en quedarse cerca de él, evitar la magia de cristal que lanza cuando despega en el aire y tratar de esquivar sus ataques más contundentes a la vez que evitas que te arrincone en el mapa. De veras, no debería ser muy difícil.

    Una vez muerto, en la siguiente habitación os toparéis con una armadura vacía que tiene un objeto: el susodicho gesto del camino del dragón. Ya habéis dado vuestro primer pasito para ser un dragón en Dark Souls 3, pero aún queda bastante por andar.

    Por cierto, si seguís por aquí y rompéis un muro invisible, os encontraréis con una gran zona que, si avanzáis y vencéis a otro jefe final, os dará acceso a un Santuario del Enlace de Fuego secreto donde se consigue otro objeto, este necesario para conseguir uno de los finales de Dark Souls 3.

    Encuentra la entrada al Pico Archidragón

    Con el gesto del camino del dragón en Dark Souls 3 en nuestro poder, ya podemos seguir adelante. O mejor dicho, retroceder un poco. ¿Os acordáis de las odiosas mazmorras de Irithyll? Nos toca volver a ellas y buscar cierto ascenso que nos servía de atajo y que está en la planta baja de la segunda sección de la mazmorra.

    Cuando lo encontréis y bajéis, os acordaréis de algo muy curioso que seguramente os llamara la atención en su momento: un grupo de armaduras vacías y un dragón antropomórfico medio destruido que tenía un objeto. ¿Os acordáis de dicho objeto? Porque es bastante importante también. En seguida hablamos de él.

    Si os acomodáis cerca de esa estatua y hacéis el gesto del camino del dragón a su lado, en apenas unos instantes veréis cómo una cinemática nos transporta a esa especie de acueducto que se ve en las montañas, a lo lejos, y se abre ante nosotros una nueva zona del juego: el Pico Archidragón.

    Este nivel es uno de los más complicados de Dark Souls 3 y tiene un dragón como jefe final nada más empezar, pero es que luego pone delante de nuestras narices a uno de los jefes finales más difíciles de todo el juego, el Rey Sin Nombre. Si queréis batallar contra él, mejor leed nuestra guía.

    El siguiente paso para ser un dragón en Dark Souls 3 lo daremos una vez hayáis acabado con el primer jefe, con el gran dragón que os decíamos hace un momento. Cuando lleguéis a la segunda hoguera de este nivel, estad muy atentos, porque se pone la cosa más complicada.

    Encuentra el Torso y la Cabeza de Dragón

    Para ser un dragón en Dark Souls 3, uno de verdad y completo, necesitamos cuatro objetos. Los dos primeros son bastante fáciles de conseguir, y uno de ellos seguramente ya lo tengáis desde hace un tiempo: la Piedra de Cabeza de Dragón. Si os desnudáis y la usáis, os vais a llevar una gran sorpresa con lo que ocurre.

    Sin embargo, también hace falta otra piedra, la del Torso de Dragón para ser exactos, y esta se consigue en el Pico Archidragón, justo donde os habíamos dejado en el paso anterior.

    Quizá no os hayáis dado cuenta, porque a nosotros nos pasó, pero al matar al dragón que servía como jefe final, os dieron un objeto muy concreto como recompensa. Si vais al menú y buscáis algo que no os suene, efectiamente, ahí está la Piedra de Torso de Dragón.

    Si usáis las dos piedras que ya habéis conseguido, vuestro cuerpo entero se transformará en el de un dragón antropomórfico. Pero todavía no habéis acabado, pues no sois un dragón auténtico, solo uno de un rango menor que no es tan poderoso como otros. Os hacen falta dos objetos más.

    Pero antes de seguir, un consejo: volved a usar el gesto del camino del dragón en la sala donde matáis a una invocadora y a un soldado que viste la Armadura de Sangre de Dragón y conseguid un anillo muy chulo. Y ya puestos, volved a la hoguera de Oceiros y regresad a donde conseguisteis el gesto: habrá una armadura fantástica esperandoos.

    Encuentra el Torso Centelleante y la Cabeza Centelleante de Dragón

    A lo mejor habéis pensado que conseguir ser un dragón en Dark Souls 3 es más fácil de lo que lo he pintado porque ya tenéis dos de las cuatro piedras. Error. Os queda ser un dragón auténtico, y para eso hacen falta las Piedras de Torso Centelleante y de Cabeza Centelleante de Dragón, que exigen más esfuerzo.

    El Torso de Dragón se consigue también en el Pico Archidragón, tras la tercera hoguera. ¿Veis ese camino repleto de enemigos serpiente? Vais a tener que cruzarlo y acabar con todas para conseguirlo. Por fortuna, podéis contar con ayuda de Hawkwood si estáis en ascuas y lo invocáis.

    Una vez matéis a todas las serpientes y lleguéis a un risco lleno de dragones muertos en la posición del camino, aproximáos al altar y adquirir la susodicha posición. Si habéis invocado a Hawkwood, os esperará en dicha posición donde debéis poneros vosotros, y así adquiriréis la Piedra Torso Brillante de Dragón.

    Para conseguir la Piedra de Cabeza Centelleante de Dragón, no matéis al Rey Sin Nombre todavía y regresad al Santuario del Enlace de Fuego para hablar con Andre, el herrero. Os dará un objeto que pertenece a Hawkwood y que os cita a veros en la hoguera de los Guardianes del Abismo. Allí, se encarará con vosotros y os atacará.

    Cuando lo venzáis, algo que cuesta un poquito, os dará la Piedra de Cabeza Centelleante de Dragón, y podréis adquirir una nueva forma de dragón que es todavía más poderosa que la anterior.

    Usando los poderes del Dragón

    Y ya está. Algunos os preguntaréis, ¿ha merecido la pena tanto para ser un dragón en Dark Souls 3? Bueno, eso depende de vosotros: algunos no usarán jamás los poderes que confiere esta transformación y simplemente obtendrán los objetos por puro coleccionismo, pero otros seguro que les encuentran cierta utilidad.

    Si teneís curiosidad por saber cómo se maneja el dragón en Dark Souls 3, aquí os lo aclaramos. En primer lugar, si queréis transformaros, tendréis que quitaros el casco (en caso de querer tener solo la cabeza) y todas las piezas de armadura (en caso de querer tener todo el cuerpo).

    Una vez transformados en dragón, podéis volver a usar las piedras para desencadenar los poderes específicos del dragón, que son los siguientes:

    • Piedra de Torso de Dragón: aumenta durante 5 segundos el daño en un 10%
    • Piedra de Cabeza de Dragón: lanza una rápida llama de fuego por la boca
    • Piedra de Torso Centelleante de Dragón: invoca unos brazos de dragón que golpean y aplastan al enemigo
    • Piedra de Cabeza Centelleante de Dragón: permite lanzar una llamarada de fuego constante que consume estamina

    A su vez, la transformación en dragón aumenta ligeramente todas las resistencias y también ayuda a aguantar más ataques, aunque no tanto como si lleváramos puesta una armadura. Por lo menos, somos tremendamente ligeros, por lo que algunas tácticas de combate son bastante efectivas.

    Lo dicho, de vosotros depende si queréis ser un dragón en Dark Souls 3, y ahora sabéis cómo se pueden conseguir los objetos necesarios para serlo.

    Dark Souls III

    Verkijgbaar vanaf 12 april 2016

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