A diferencia de en Dark Souls, los parry en Bloodborne se hacen con el trabuco o la pistola, es decir, con tu arma de fuego. La clave para hacerlos bien es realizar tu ataque justo en el momento en el que vas a recibir el impacto del enemigo, de manera que puedas stunearlo y meterlo un crítico. Dominar este movimiento te exigirá controlar el timing correcto contra cada tipo de enemigo, porque cada golpe de cada bicho se hace de manera distinta, vamos, que hacer un parry en Bloodborne es todo un arte.

Precisamente por ello, te recomendamos que intentes dominar esta técnica al enfrentarte al padre Gascoigne, que esa batalla sea tu educación para seguir adelante por el resto del juego probando con los enemigos que te vas encontrando. Lo mejore es que, cada vez que te enfrentes a un personaje nuevo intentes pararle los pies con un parry, porque así tendrás interiorizado como hacerlo para la siguiente vez que te enfrentes a él.

Explicación en vídeo de cómo hacer parry en Bloodborne

Mirad el vídeo que os adjuntamos para aprender a realizar el parry. Como ya sabéis, estos enemigos del vídeo están muy próximos al enfrentamiento del boss que os decimos, por lo que son perfectos para practicar porque sus animaciones son muy exageradas. Mucha suerte.

Además de controlar bien el ritmo de los parry, otra cosa que tenéis que tener clara es cómo hacer la mejor build de Bloodborne, para poder aguantar esos ataques que os acabaréis comiendo cuando falléis estos contraataques.

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