La ya pasada generación de consolas se queda corta para todo lo que podría ofrecer Borderlands, aunque no se puede decir que hayan ido nunca con la tecnología más puntera y el mejor uso del Unreal Engine. Borderlands: The Pre-Sequel! no es Borderlands 3, aún no es hora de dar el salto, pero es más de lo que nos gusta.

Borderlands: The Pre-Sequel!

Más Borderlands, lo mismo, pero diferente

Si nos llegan a decir al comienzo de la generación de Xbox 360 y PlayStation 3 que Borderlands iba a convertirse en un éxito tan gordo no nos lo hubiésemos creído, pero ahí está, un shooter en primera persona con tintes de RPG y orientado al cooperativo para hasta cuatro amigotes con ganas de pasarlo bien entre personajes inigualables con un humor socarrón muy característico.

Y Borderlands creció, se convirtió en Borderlands 2, y nos presentó a Jack el Guapo, uno de los mejores personajes que han dado los videojuegos en los últimos años... Y Borderlands 2 creció a base de expansiones... Y así llegó Borderlands: The Pre-Sequel!, algo que podría ser considerado como una expansión, pero de mucha mayor envergadura que un DLC al uso.

Borderlands: The Pre-Sequel!

¡Nos vamos a la Luna!

Borderlands: The Pre-Sequel! es eso, una pre-secuela. Si, es raro, pero utiliza el tiempo presente del final de Borderlands 2 para contarnos a modo de flashback la historia de Jack el Guapo y otros los personajes protagonistas, viejos conocidos como son Athena, Wilhelm, Tisha y Claptrap.

Y es por esa cantidad de referencias a la saga que Borderlands: The Pre-Sequel! no se puede tratar como un juego independiente. Gran parte del atractivo está en ver lo que pasa con Jack el Guapo y qué hacían mientras tanto otros cazarrecompensas, algo que puede llegar a dar igual si no se conocen previamente. Incluso el humor está muy basado en conocer mucho más de Borderlands.

Pero hay novedades, si, nos vamos a la Luna de Pandora, a Elpis, y eso implica nuevas mecánicas de juego que no cambian mucho, pero dan un nuevo sentido al mapeado, a la agilidad a la hora de explorarlo que requiere la falta de oxígeno, y a la verticalidad gracias a los grandes saltos en gravedad cero.

Borderlands: The Pre-Sequel!

The Pre-Sequel es Borderlands, con todo lo bueno y todo lo malo

Con el cambio de manos de Gearbox a 2K Australia, en lugar de introducir algún cambio que por alguna razón pudiese sentirse ajeno a la idea original de los creadores de la saga, se han decantado por mantenerlo todo tal cual estaba, incluyendo el motor gráfico que a día de hoy ya se ha quedado desfasado y nos devuelve a los dramas de Unreal Engine, sus glitches y su lenta carga de texturas.

Sigue teniendo los mismos problemas y aún más envejecidos (ya han pasado un par de años desde Borderlands 2), pero sigue siendo igual de divertido, y esa es la gran virtud de Pre-Sequel, ser más de lo mismo. Una veintena de horas de más de lo mismo en gravedad cero, en nuevos escenarios y con nuevos personajes y armas.

Borderlands: The Pre-Sequel!

Frío y calor

El looteo y llevar la equipación correcta es algo clave en Borderlands. Explorar cada rincón, recoger ítems legendarios, sopesar qué compensa y qué no equipar... Borderlands: The Pre-Sequel! lo respeta al máximo, y esta vez añade dos nuevos elementos a las armas, la congelación y el láser (fuego) equilibrados para tener también virtudes y defectos por igual.

Las armas congelantes son menos potentes, pero una buena ráfaga puede dejar al enemigo a un sólo golpe de romperlo en cubitos de hielo, mientras que las armas láser son más potentes y pueden llegar a rodear al enemigo de llamas, salvo que no funcionan tan bien en ambientes sin oxígeno por obviedades de la naturaleza.

Borderlands: The Pre-Sequel!

Infinitillones de armas

Y claro, no podría ser Borderlands si no tuviese un número realmente incontable de armas, al que hay que añadir objetos equipables dependientes de cada clase, modificadores de granadas y depósitos de oxígeno con diferentes características. Esta vez, además, podemos llegar a mezclar todas esas armas que no queremos para crear nuevas armas.

Quizá el mayor problema de Borderlands: The Pre-Sequel! es la trayectoria de la saga. Desde luego que el juego en sí no deja la impresión de estar a medio hacer o recortado en pos del DLC, aunque ya de por sí podría contar como una expansión de la saga más que como una nueva entrega.

Pero sabemos que los DLC de los Borderlands merecen la pena, y desde luego que The Pre-Sequel los tendrá. Así que sabiendo que próximamente la experiencia será mucho mayor y más completa, habrá que pensar si merece la pena esperar o no. Por el momento, os podemos decir que quien busque más Borderlands, tendrá todo lo que necesita en Borderlands: The Pre-Sequel! y no saldrá decepcionado.