Análisis de Ni no Kuni II, El Renacer de un Reino para PS4 y PC

Ni no Kuni II reúne en un solo juego lo mejor y lo peor del estudio que lo desarrolla. Level 5 prepara mundos de juegos preciosos, sugerentes e interesantes, con buenos personajes, combates y comprendiendo perfectamente lo que uno espera cuando elige uno de sus JRPG: que tenga duración, contenido y muchas cosas por hacer. Ni no Kuni II cumple notablemente con todo esto.

La exploración por sus escenarios es un tanto lineal, pero gracias a ir consiguiendo habilidades, poders y objetos, se desbloquean nuevas sendas que invitan al backtracking y a la exploración. Sus peleas son en tiempo real, con un esquema de ataque fuerte, débil y salto. Para evitar golpes podemos bloquearnos o esquivar. Al principio parecen simples, pero a medida que conseguimos nuevas habilidades, ataques especiales, mejoramos nuestro ejército de fofis y adaptamos la experiencia a nuestro gusto, el combate gana enteros.

Ni no Kuni II da muchas opciones de personalización. Los fofis son como los kodama de La Princesa Mononoke, una reducción del concepto de los únimos del primero. Son unos bichitos de apoyo que desatan sus poderes de vez en cuando durante las luchas. Nosotros elegimos cuáles nos acompañan, los subimos de nivel y nos sirven tanto para mejorar nuestra estrategia como para incentivar nuestro coleccionismo, pues hacerse con los mejores te llevará tiempo.

Análisis de Ni no Kuni II, El Renacer de un Reino para PS4 y PC

Ni no Kuni II tiene una exploración y combates en tiempo real divertidos

También podemos hacer uso de un ecualizador de batallas. Esto es como contar con una mesa de mezclas en la que alteramos si preferimos hacerle más daño a un tipo de enemigo que a otro o ganar más experiencia a costa de no conseguir tanto dinero. Al final nos quedamos con unas peleas que, sí, podrían dar más de sí, pero que funcionan muy bien.

El problema de Ni no Kuni II llega con la gestión del reino y la estrategia en tiempo real. Lo primero no deja de ser una traslación de los juegos de gestión de villas típicos de móvil. No lo decimos como algo peyorativo, porque en sí no está mal aunque nunca deja de ser demasiado sencillo. El problema es que es un catalizador de misiones secundarias aburridísimas que no siempre se puede evitar.

Tendrás que cumplir los encargos de muchos para que se vayan a vivir a tu reino y compartan contigo sus habilidades. Eso nos obligará a parar de golpe, en demasiadas ocasiones, el ritmo de la aventura principal para hacerle caso a nuestros futuros vasallos, lo que entorpece el crecimiento de personajes, la historia, la tensión narrativa y el propio ritmo de juego.

Análisis de Ni no Kuni II, El Renacer de un Reino para PS4 y PC

La gestión del reino entorpece el ritmo general de la aventura

En cuanto a la estrategia en tiempo real, nuestro personaje cuenta con un ejército. Él es un rey con la misión de unificar un mundo y necesita tropas que le ayuden. Es extraño que nuestro monarca se llene la boca hablando de paz pero que no tenga reparos en matar a todo lo que se le enfrenta, la verdad. Este modo de juego es divertido al principio, pero se acaba haciendo repetitivo, como los combates, el desarrollo de la aventura y las dinámicas de gestión del reino. Y este es el gran problema que ya hemos visto en otras producciones de Level 5, como en Yo Kai Watch 2.

Eso no quiere decir que Ni no Kuni II sea un juego malo, porque no lo es. Es una notable aventura repleta de contenido, larga y que toma interesantes riesgos para ofrecer un JRPG que se sale de lo típico del género. Sin embargo, no ser capaz de empastar bien todas las propuestas jugables que ofrece, le pasa factura.

Empieza a jugarlo siguiendo nuestra guía para el noob, sin spoilers.