Battleborn no está haciendo todo el ruido que debería por culpa de mayo. Este mes, como noviembre antes de las Navidades, está cargado hasta los topes de lanzamientos, y siempre hay un juego que sale perjudicado. En este caso, encima es una nueva franquicia y un género bastante nuevo de un estudio algo vilipendiado.

Gearbox no ha tenido los mejores años, en parte por culpa de lo vocazas y equivocado que está su SEO, y en parte porque no ha lanzado Borderlands 3, el juego que todo el mundo parece pedirle siempre. Battleborn no se merecía sufrir todo esto y, encima, competir contra Overwatch, de la siempre popular, querida y bien vista Blizzard.

Battleborn

Battleborn tiene algo que llama la atención

Con esta mala mano sobre la mesa, ¿qué puede ofrecer Battleborn para sobreponerse a sus malas circunstancias? Fundamentalmente, un apartado gráfico que se goza cada segundo, un montón de héroes variaditos, muy representativos de todo lo bueno y lo 'cool' en nuestra mundillo y un multijugador bastante funcional y complejo.

No es un juego perfecto ni de lejos, y de hecho no es uno que creamos que pueda luchar contra todo lo que se le viene encima a raíz del lanzamiento de Overwatch, pero no por eso vamos a menospreciar sus cualidades ni a dejar pasar su fallos, pues es lo que os harán decidir si merece la pena haceres con él o no.

Battleborn vive y muere en sus héroes, en ese grupo inmenso de personajes que vamos desbloqueando tras la primera misión de tutorial y que tenemos que ir conociendo al dedillo, algo que lleva su tiempo y que, creemos, es la principal bondad a la hora de jugar horas y horas: cada uno es un pequeño mundo, y son muchos en total.

Durante las primeras horas, es imposible no sentirse un poco abrumado por todo lo que se va desbloqueando tras unas pocas partidas en el multijugador, pero no es como si nos fuéramos a quejar porque un juego sin apenas campaña tengan un montón de cosas por hacer en cuanto juegas online, ¿no?

Battleborn

La campaña no es graciosa, pero divierte

Desde luego, la historia de Battleborn no es su punto fuerte ni de coña. Por un lado, porque son ocho misiones sueltas que tienen solo como objetivo desbloquear al primer set de personajes, o Battleborn, que es como se demoninan; y por otro, porque son bastante sosas y mueren bajo su tipo de humor.

Es trágico que el humor de este juego no funcione como el de Borderlands, que podía ser demasiado referencial y ridículo para algunos jugadores, pero que otros encontraban bastante adecuado con el tono del juego. En este caso, dudamos que nadie lo encuentre tan bien situado y que la mayoría lo encuentren molesto y exagerado.

Por fortuna, las misiones de la campaña tienen un buen grupo de minibosses y de jefes finales que da gusto combatir y que son ingeniosos. Hay algo de satisfacción en jugar la campaña, que por poner un ejemplo, podrían pasar por asaltos de Destiny. Y se pueden jugar con amigos, así que eso lo hace mucho mejor.

Battleborn

El modo Captura es más FPS...

Pero hablemos ya de la chicha de Battleborn, su modo multijugador, su apuesta por mezclar lo MOBA y lo FPS en un Hero Shooter antes que Blizzard. El resultado es complicado, con cosas brillantes y por encima de Overwatch, pero con otros problemas importantes que lo inutilizan un poquito.

Ninguno necesitáis que os explique el modo Captura, que fundamentalmente va sobre capturar zonas y mantenerlas como en otro FPS normal y corriente, aunque hay un giro especial: consigue suficiente dinero en la partida y podrás usar unas torretas, unos aceleradores o curarte dentro del punto de captura.

Por supuesto, matar enemigos para conseguir experiencia es parte de este modo de juego y de los demás, pues necesitarás subir de nivel dentro de cada partida para mejor a tu personaje, al estilo de cualquier MOBA; y así ir variando un poco tu manera de jugar con dicho héroe.

Subir rápido de nivel es tan importante como dominar a cada tipo de personaje y cumplir con su función: no intentes matar enemigos con un healer, vamos. Battleborn entiende bien que hay un rol para cada uno y se molesta en recompensar bien a quien hace lo que debe, más aún si lo hace apoyando el objetivo del modo en el que esté jugando.

¿Dónde está el problema en todo esto? En que el punto de vista no está del todo bien. Jugar en primera persona no ayuda a dominar el campo de batalla como lo hace una cámara cenital, pero esto no es tan grave como la sensación de que tardas demasiado en volver a luchar tras cada muerte.

Estos dos puntos parecen problemas que nacen de juntar dos géneros con virtudes y problemas muy opuestos: un MOBA donde reapareces al instante anula parte del valor estratégico de las decisiones, pero llevado al FPS, frustra que el ritmo del combate sea tan lento o que el castigo por no tener ojos en la espalda te cuesta 30 segundos.

Battleborn

...mientras que Fusión e Incursión son más MOBA

Battleborn es mejor FPS que MOBA, si nos preguntáis a nosotros, y esto hace que los modos Fusión e Incursión sufran un poquito de sus desventajas.

Jugar rodeado de 'creeps' que maneja la IA puede resultar divertido, ya sea tratándolos como ganado para llevarlos de un lado a otro y conseguir puntos, que es de lo que trata Fusión; o para emplearlos como compañeros de combate y conquistar dos torretas, que es de lo que trata Incursión.

Este último es el que Gearbox ha dicho que es más importante para ellos, y quizá sí es el que deja más claro cuáles eran sus intenciones con Battleborn, fusionar el pegar tiro como locos con el usar habilidades en el momento adecuado para que tu equipo bien organizado pueda ganar al otro equipo enemigo.

Y sin embargo, también es el que nos demuestra más los problemas: que no siempre te entiendes con los compañeros porque todos veis desde dentro de vuestro personaje o que mueres porque identificar una trampa es francamente difícil. Los tres caminos típicos del MOBA son demasiado crueles en primera persona.

Battleborn

El desarrollo de personajes no es perfecto

Por último, hemos de apuntar que Battleborn, aunque tiene un grupo de personajes genial, completito y variado, no termina de respetar suficiente sus cualidades y bien necesitaría reequilibrar sus poderes. Esto es una queja a medias, porque es algo que se puede ir solucionando y que suele ocurre en cualquier MOBA.

El problema es que la manera en que se desbloquean hacen que no los valores lo suficiente, pues una vez parece que has dominado un personaje, aparece otro y resulta difícil encontrar motivos para cambiar un healer por otro si ya has dominado el que tenías.

No es porque las habilidades no sean distintas, que lo son, sino porque uno coge un ritmo con un personaje y es difícil animarse a cambiarlo. Por eso existe la rotación en Heroes of the Storm, porque los personajes son de pago, sí, pero porque así te obligas a ir probándolos de nuevo en lugar de desbloquearlos de golpe.

La progresión de Battleborn, por tanto, no es tan buena como debería y hace un flaco favor al ingenio que ha puesto Gearbox a la hora de diferenciar a cada personaje entre sí y al hacer que su control sea arcade a la vez que sus habilidades son útiles. En este sentido, no tiene nada que envidiarle a Overwatch: ha clavado lo más importante.

Battleborn

Battleborn debería haberse lanzado en verano

El problema de Battleborn, pues, no son sus personajes, sino que el Hero Shooter aún está en ciernes y que no han conseguido mezclar del todo bien los elementos que tenía entre manos. Es una mezcla algo heterogénea por momento de buenas ideas de FPS y buenas ideas de MOBA que juntas se estorban por momentos.

Por supuesto, hay cosas geniales: es posible divertirse jugando la campaña con amigos, a pesar del humor pasado de rosca; y el multijugador no está escaso de contenido ni parece que vaya a quedarse corto a medida que la gente domina a sus personajes y se hace con los tres modos de juego.

Lo que sí vemos es que Battleborn se ha lanzado en un mal mes, con Uncharted 4 y Overwatch recibiendo mucha más atención; y que no es un juego excelente que brille por encima de ellos. Es un buen juego, una buena apuesta por algo diferente que no termina de cuajar bien, pero que puede divertir si juegas en grupo.

Si juegas solo, o te gusta mucho la mezcla o vas a acabar cansado de esperar a que tu personaje reviva, vas a cabrearte porque te hayan vuelto a matar por la espalda sin que te enteres y no vas a encontrar muchos motivos para cambiar tu fiel héroe por otro nuevo que dicen que es muy bueno.