Después de Mass Effect Andromeda, la situación de BioWare en la industria de los videojuegos se puso en entredicho. El juego no consiguió alcanzar las metas de ventas ni tampoco de crítica, así que EA confío en ellos para otra importante misión: crear otra gran obra de gran presupuesto que viniera a competir en el mercado con obras como Destiny o The Division. Hoy os ofrecemos el análisis de Anthem para que sepáis qué nos ha parecido.

Análisis de Anthem

Anthem intenta alcanzar esas grandes cotas pero, por desgracia, en la mayoría de sus apartados no lo consigue. A pesar de que a priori el universo del juego y su lore parecía tener un gran potencial (y lo sigue teniendo), lo cierto es que la manera de plantear la historia y sobre todo los diálogos es muy discutible.

El juego no sabe mantener un tono de épica y fantasía que en ciertas conversaciones funciona muy bien. Al contrario, utiliza una jerga excesivamente informal y una enorme cantidad de los diálogos son absolutamente irrelevantes, poco interesantes y sólo sirven para obligarte a mantenerte fuera del campo de acción durante un tiempo, lo que es una pena.

Análisis de Anthem

Divertido pero repetitivo

Donde sí funciona mejor es en el campo de batalla, cuando nos enfundamos con nuestra alabarda y nos toca luchar contra una enorme cantidad de enemigos. El control es bueno, los disparos son satisfactorios pero las misiones resultan excesivamente repetitivas. Todas consisten en lo mismo y la poca diferencia en los escenarios hace que la sensación de repetición sea constante, lo que no beneficia demasiado a un juego de estas características (donde vamos a tener que repetir y mucho de por sí).

Los distintos tipos de Alabardas (los exoesqueletos de combate a nuestra disposición) se diferencian entre ellos muy bien y hay muchas armas y habilidades. Anthem utiliza un sistema de progresión RPG que nos permite ir mejorando nuestras Alabardas poco a poco e ir encontrando cada vez mejor armamento con el que realizar futuras misiones más difíciles.

Análisis de Anthem

Un endgame muy justo

Uno de los aspectos más importantes de un juego de estas características es su endgame o posibilidades de fin de juego. Es decir, lo que Anthem hace para incitar al jugador a seguir jugando sin parar para mejorar y descubrir nuevos desafíos. Lo cierto es que por desgracia esto es muy justito ahora mismo, cuando solo disponemos del juego base.

Una vez completada la historia principal, que nos llevará unas decenas de horas, tendremos la posibilidad de superar algunas otras misiones difíciles o repetir nuestros anteriores pasos en dificultades más altas para así obtener mejores botines que nos permitan tener las mejores alabardas posibles. Pero más allá de eso no hay nada.

Análisis de Anthem

Una oportunidad desaprovechada, por ahora

La sensación que produce Anthem es la de encontrarnos con una gran oportunidad que se ha ido desaprovechando en casi cada apartado. El juego es divertido y entretenido y puedes disfrutar de su campaña si perdonas su repetición, pero se queda muy cojo en su endgame y no es un juego que invite a dedicar todas nuestras horas de ocio.

Faltan contenidos y variedad (más modos de juego le habrían sentado de maravilla) y la constante sensación de que repetimos continuamente lo mismo se produce desde el principio del juego. BioWare tiene mucho trabajo por delante si quiere resarcirse con Anthem, que por desgracia vuelve a ser una obra que no alcanza todas las esperanzas depositadas en ella.