El género de los Gun and Run (los juegos de disparar y correr) están de enhorabuena este 2017, gracias a un lanzamiento que ha llamado muchísimo la atención a nivel visual. Hablamos de Cuphead, un videojuego que rescata la animación clásica de los años 20 y 30 en su fase más embrionaria y la hace interactiva.

En esta aventura tendremos que manejar a Cuphead -y también a su hermano si queréis jugar en cooperativo- en cuatro mundos donde nos esperan una gran cantidad de jefes, algunas pantallas al más puro estilo plataformas y mucha, mucha diversión con un punto elevado de exigencia. Bienvenidos al análisis de Cuphead.

análisis de Cuphead

Empezamos el análisis de Cuphead

A diferencia de otros muchos de su género, en Cuphead el grueso de la aventura lo encontraremos en los enfrentamientos contra los jefes. Son muchos, veintinueve en total, y cada uno de ellos se distribuye en distintas fases, algunas en orden aleatorio y otras no, que irán plantándonos ante nuevos retos que solo superaremos si activamos los cinco sentidos.

Para sobrevivir contamos con el disparo, la esquiva, los ataques especiales y los saltos, pero la cosa no se queda ahí en Cuphead. Podremos mejorar y cambiar cada uno de los recursos mencionados, pudiendo alternar nuestros disparos horizontales por otros con más dispersion pero menos alcance, conseguir un parry en el que somos invulnerables durante unos instantes o cambiar nuestro ataque definitivo por unos segundos de invulnerabilidad. Sí, en Cuphead también hay estrategia, y le sienta genial.

análisis de Cuphead

Cuphead no es difícil, es exigente

Un de los aspectos que habitualmente se comentan sobre nuestro protagonista es su supuesta dificultad. No te engañaremos, en Cuphead morirás un porcentaje de veces muy superior al que estás acostumbrado y te enfrentarás a algunos jefes que se mantendrán en la retina, pero no se reduce todo a una cuestión de dificultad.

En realidad, es un juego que nos pide gestionar muy bien la tensión para llegar con las máximas garantías a la fase final de cada jefe. Con cada repetición empezaremos a darnos cuenta de que podemos superar las formas previas de cada jefe sin sufrir daño, y en gran medida si volvemos a morir es simplemente por no saber llegar al reto final con todas las vidas y la barra de energía al máximo. Cuphead no es difícil, es exigente.

análisis de Cuphead

Cuphead es uno de los mejores juegos del año

Por su duración relativa, que en manos adecuadas no superará las tres horas pero que entre el resto de los mortales las superará con creces, un brillantísimo apartado artístico que logra recrear a la perfección el estilo al que rinde tributo, y un desafío en condiciones que no hará concesiones, Cuphead es uno de los mejores videojuegos del año y un título obligado para todos los que aprecien los puntos mencionados. Si quieres saber más sobre él, déjate caer por nuestros trucos y nuestro repaso a las mejores armas del juego.